Críticos de Arte
PERAN ERMYNY
Este artista emprende la aventura creadora con un propósito que no termina en la realización de obras bellas, sino que las trasciende en pos de objetivos supremos. Vale decir, para ello el arte no es un fin, sino un medio para ascender a lo sagrado. . En este caso, entre lo místico y lo sagrado existe una zona de niebla sujeta a la irresistible atracción de los mitos, de los misterios y de las religiones. Ese término enigmático encuentra su expresión natural en los sueños (o en los delirios), en los símbolos y en las artes. Es en ese ámbito donde se mueve la experiencia de Edgardo Zerpa, quien no necesitan recurrir a la psicología profunda para la exploración estética de su mundo interior. Le basta con la inspiración espontánea basada en la meditación y la invocación de lo sagrado. En ese sentido, lo que nos interesa en sus obras no es que nos explique los misterios, sino que lo manifiesten como arte. Con eso tal vez nos ayudan a salir de nuestras tribulaciones actuales.
MAKUNAIMA
Octubre 2008
La tracendencia y lo sagrado en el arte de Edgardo Zerpa.
Edgardo Zerpa es un artista dotado de talento, de intuición, de buen gusto y sobre todo de sensibilidad, a demás de su probada vocación por el arte. Es un hombre que parece vivir en una dimensión estética permanente de la realidad, o en otra realidad que no es exactamente la misma que viven los demás seres comunes.
Tal vez no tenga aún una trayectoria profesional muy extensa, por su juventud y porque apenas lleva pocos más de una docenas de años en el medio artístico. Pero esos años los ha aprovechado al máximo posible, desplegando una actividad intensa y fecunda, que los multiplico. No podría entenderse de otro modo el que haya realizado tantos viajes, expediciones, proyectos, investigaciones y más de veinte exposiciones individuales y colectivas en Venezuela y en el exterior. Y que cada exposición implique una experiencia de un lenguaje diferente.
Edgardo Zerpa , éste de quien escribimos, es un artista múltiple , versátil, que cultiva diversas técnicas géneros, modalidades y soportes. Es al mismo tiempo pintor, fotógrafo, diseñador, horticultor ornamental, paisajista natural ( lo que llaman arquitectura paisajista), pero sobretodo artista visual multimediático, en el sentido en que emplea separadamente varios medios y a veces mezcla dos o tres de ellos, los interviene pretóricamente o digitalmente.
Pero, más que unas técnicas y soportes, lo que importa destacar en Edgardo Zerpa es la calidad y las cualidades de su mundo visionario, su mundo de imágenes, de representaciones visuales, de visiones diferentes. Interesa su fabulación, no en sentido de creación de ficciones, de invención de irrealidades fantásticas o ilusorias, sino en su tendencia a verter o vaciar sobre lo real lo imaginario. Es su inclinación a transformar la realidad natural en lo real maravilloso, al que aludía Alejo Capentier.
Así como el rey Midas tenía el poder de convertir en oro todo lo que tocaba, tal vez Edgardo Zerpa quisiera estetizar y sacralizar todo lo que mira. En todo caso, no le interesa la copia mimética y descriptiva de lo que mira. En sus obras siempre se plantea la necesidad de trascendencia. Sus fotos corporales exaltan la desnudez virginal de lo primigenio. Sus pinturas de signos, enmudecidas por su incomunicación idiomática, se vuelven ignotas y lejanas por su indescifrable oscuridad semántica. Su significación representada se hace misteriosa y sagrada, como toda escritura arcaica. Sus Mandalas manifiestan la totalidad infinita e insondable del mundo de lo simbólico. En esos caso en que privilegia la caligrafía de los signos, se manifiesta una profunda fetichización de los sígnico, en la cual es más importante lo que se oculta que lo que se muestra, que en este caso es lo ocultante y no lo significante. En sus fotos de tepuyes y paisajes del Edo Bolívar y del Amazonas, a la sobrecogedora grandiosidad de la naturaleza Edgardo le suma sus sentimientos de trascendencia y de infinito, más allá del tiempo y del espacio, en una dimensión metafísica de lo originario y primordial, en plena identificación con la energía universal
HENRY LARA
Octubre 2008
La fotografía de Edgardo Zerpa viene a ser una vía contemplativa de sensibilidad a su entrega, reafirmando la búsqueda al misticismo que él quiere refugiar en su alma.
Sus viajes por algunos países y muy dentro del nuestro, han hecho que su ojo avizor sea cada vez más agudo privilegiando ser testigo, para captar con su cámara lo que comúnmente el ojo humano no capta en fracciones de segundos, y registrar la imponencia de la arquitectura y geodesia estética de la naturaleza.
Proveniente del Diseño de Interiores, ensamblador y pintor, conocido por sus MANDALAS, de ahí que no se desprende de su espiritualidad, le otorga a su obra fotográfica matices específicos. Zerpa recurre a ámbitos creativos dentro de la fotografía en blanco y negro, sepias, como en el digitalizado o fotos intervenidas, testimoniando la impronta de otros mundos tan mágicos como si fuesen otros planetas, en esos ámbitos desde el Estado Bolívar hasta el Amazonas, donde Edgardo Zerpa compartió sus experiencias para regalarnos en esta oportunidad, un reflejo de lo constructivo y hermoso de lo que las leyendas de las etnias Piaroas y Pemones manifiestan en sus culturas al paisaje irradiado.
Observar o percibir una fotografía de Zerpa es sentir la presencia de MAKUNAIMA, como un alma que nos invita a nosotros a penetrar lo indescriptible y sobre todo sentir la necesidad de inmiscuirnos en nuestra primigenia herencia cultural.
No cabe duda que el enigma de estas fotografías en cuanto a lo que le rodea en su composición estética, nos honra con el frescor y arrojo de una aventura, pero más en el ensueño, quedando marcado como horizontes de grandezas en nuestras entrañas.
